Reestructuración de AeroMéxico

Publicado por Caminos del Aire en

Por Jaime K. Morales
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Es bien sabido por muchos que la aerolínea bandera de nuestro país, no está pasando por su mejor momento. La pandemia sumada a un conjunto de diversos obstáculos como las fallas en el 737 MAX, le han llevado a representar pérdidas millonarias. Agreguemos a esto que desde julio de 2020, Aeroméxico se encuentra dentro de los parámetros del artículo 11 de bancarrota en los Estados Unidos.

“Nos hemos comprometido a tomar las medidas necesarias para asegurar nuestro futuro ingresando de manera voluntaria al proceso del Capítulo 11 para ser más fuertes y resistentes”, aseguró el Director General de la compañía, Andrés Conesa.

Sin embargo, Delta, la principal accionista, ahora apunta a un cambio aún más radical con la posible entrada de un nuevo CEO una vez que el actual termine su contrato, en espera de que los cambios les ayuden a aumentar un 20% más su participación en el mercado mexicano. El reemplazo del actual CEO está previsto para llevarse acabo en un plazo no mayor a 60 días y principalmente uno de los retos es recuperar el mercado que VivaAerobus y Volaris han aprovechado al ser aerolíneas “Low Cost”, además de buscar una posible ventaja con los problemas que Interjet está padeciendo en estos días.

Otro de los retos principales es la trifecta Apollo Management – DELTA – Aeroméxico. Conesa gestionó un rescate millonario con el fondo Apollo Management de E.U., lo cual representó una afectación en las negociaciones con los pilotos y sobrecargos sindicalizados; por lo cual Delta espera que las negociaciones lleguen a su fin antes de la salida de Conesa.

Apollo, acreedora del rescate financiero ahora tendrá que convivir con Delta, ya que una vez saliendo del Artículo 11, Apollo podría convertirse en el mayor miembro accionista de Aeromexico, convirtiendo su segundo tramo de 800 millones de dólares en acciones de la empresa y sobrepasando así a DELTA. Este derecho del acreedor podría convertirse en una ventaja para Aeromexico representando un mejor balance en sus ingresos, aunque diluiría considerablemente la participación de los actuales accionistas. Delta pasaría de representar el 49% de las acciones a un posible 10%.

Acciones a la baja

En 2017, Aeromexico alcanzó un mínimo histórico en el precio de sus acciones, llegando a costar 46 pesos mexicanos por acción, desde entonces el precio ha ido a la baja hasta llegar a un mínimo de 6.52 pesos. La compañía registró en 2020 pérdidas por más de 42.529 millones de pesos mexicanos (2.081,2 millones de dólares), frente a los “números rojos” de 2.369 millones de pesos (117 millones de dólares), debido a los efectos de la Covid-19, poniendo en riesgo la estabilidad de 2,600 trabajadores de diversos sectores de la empresa.

La aerolínea avanza en sus planes de reducir hasta un 15% su plantilla laboral, aunado a las crecientes tensiones con ASSA y ASPA. La Corte del Distrito Sur de Nueva York, el tribunal que tramita su reestructuración financiera, le autorizó el despido de 1,830 empleados de tierra. Esta cifra se suma a los 766 sobrecargos que la empresa y su filial Connect también planean liquidar; con lo que los despidos pueden alcanzar al menos a 2,596 trabajadores, el 15% del personal que tenía a finales de 2019. Mientras tanto, las negociaciones con los pilotos están encalladas tras haber rechazado una propuesta de la aerolínea para reducir salarios y modificar sus condiciones laborales.

El regreso del 737 MAX

Como se mencionó al inicio, otro obstáculo financiero fue la aeronave 737 MAX, la que a raíz de sus accidentes estuvo almacenada por 2 años hasta su reciente reactivación bajo la certificación de la FAA. En estos días es posible ver volar de nuevo algunos ejemplares cómo el XA-MAQ. Con esto Aeroméxico, sustituirá seis aviones Boeing 737NG por los próximos en llegar 737-8 MAX y 737-9 MAX que ya se encuentran en proceso de entrega y vuelos de certificación en la fábrica de Boeing en Seattle.

En realidad, se trata de un reemplazo por aeronaves nuevas y recertificadas; la aerolínea mantendrá una flota de 102 aparatos prácticamente todo el año. Desde la semana pasada la jueza de la Corte de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York, Shelley C. Chapman, autorizó el ajuste.

También la flota de largo alcance se verá afectada en un plazo de no más de dos meses; dos Dreamliner 787-8 por dos aviones 787-9. Recordemos que ya se produjo la baja de una aeronave B787-8 con matrícula N961AM.

Antes de la pandemia la empresa tenía 130 aeronaves en su flota y el crecimiento indicaba una incorporación constante de aeronaves 787-9 para complementar las rutas de largo radio.

Actualmente con el creciente ritmo de vacunación y con la reapertura de destinos turísticos como Cancún, Aeroméxico se encuentra operando sus aeronaves “heavys” para estos propósitos; recordemos que una ruta muy mencionada en estos días fue el vuelo México – Moscú con escala en Barcelona, para el transporte de Vacunas Sputnik.