Capitán Guillermo Cuahonte de Taxi Aéreo Regional de Uruapan y Aero Cuahonte

Por Martín López Cervantes
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 Uno de los compromisos pendientes que tenía era conocer al Capitán Guillermo, para tratar temas relacionados a su vida profesional y por supuesto, las empresas que durante muchos años la familia Cuahonte – Amezcua administró y operó.

Guillermo Alberto Cuahonte Amezcua, es el hijo menor de doña Martita Amezcua y don Enrique Cuahonte, quienes por los puros apellidos se nos viene a la cabeza décadas completas de aviación, pues ambos fueron entusiastas pilotos aviadores, que se establecieron en Uruapan para poder conectar por aire algunas regiones cercanas o inaccesibles a la ciudad. Por supuesto, dueños de las aerolíneas Taxi Aéreo Regional de Uruapan y Aero Cuahonte, la que tal vez sea más conocida comercialmente hablando.

Nacido en la ciudad de Uruapan, Michoacán, desde muy joven el Capitán “Memo”, como se le conoce en la región y en el medio, encontró la vocación que sus señores padres venían ejerciendo, entrando al maravilloso mundo de la aviación. Inmediatamente comenzó a realizar labores en la aerolínea de la familia que en ese tiempo fue Taxi Aéreo Regional de Uruapan, teniendo la oportunidad de volar pequeños monomotores y bimotores a pistón. Hasta que, pasando la segunda mitad de 1992 y ya siendo la aerolínea Aero Cuahonte encuentra una relación entre hombre – máquina con la nueva adquisición de la aerolínea, siendo un bimotor turbohélice Swearingen Metro II. Además de que fue parte de la tripulación encargada en recibir el adiestramiento del nuevo avión, para que semanas después se pusiera en operación en  la compañía.

Dicho en sus propias palabras, “un avión muy cómodo de operar”, para las rutas que establecieron en los estados de Colima, Guerrero, Jalisco y Michoacán. Aparte de tener la labor de pilotear los propios aviones de la aerolínea, estuvo encargado de la parte operativa, hasta que, pasando la mitad de la década del nuevo milenio, por diversos motivos que afectaron al transporte aéreo de la región, cerraron la aerolínea.

Sin embargo, posterior a esto no dejó de ejercer su profesión, adquiriendo un pequeño monomotor tipo Cessna para atender su propia empresa de publicidad, realizando labores de perifoneo sobre la ciudad de Uruapan por unos años.

Por supuesto que hay muchas más historias por contar aún, sobre todo el desarrollo que realizaron las aerolíneas que operó la familia, las cuales en otro momento tendremos la oportunidad de abundar.

“La historia dejará de ser historia, cuando alguien termine de contarla”